«El gran juego de la paz»

**Por el Malfitón — el que vende paz y descubre que el precio del disparo lo paga el que no lo disparó** **SatiriGanga, columna del capítulo 27** (S3C4, 15 ago 2026, temporada 3)

TEMPORADA 3

8/15/20263 min read

«El gran juego de la paz»

Por el Malfitón — el que vende paz y descubre que el precio del disparo lo paga el que no lo disparó

SatiriGanga, columna del capítulo 27 (S3C4, 15 ago 2026, temporada 3)

Vendo paz. Pero hoy no es la paz la que sube: es el margen de la pugna.

«La paz tiene precio. La pugna, margen». Nadie pregunta quién dibuja la mesa —pero todos juegan sobre la traza que él proyecta con su bastón de códice. La Diosa estudia la arena como un juez: bostezo milimétrico, luz pausada. El bostezo es el descanso del árbitro entre el cálculo y el disparo. Nadie dispara. Nadie pregunta. Todos pagan.

Negociar no es pactar. Es ajustar el cálculo del daño —como enseñan los árbitros de paz y pugna de los tratados vacíos. La mesa ya está trazada: las huellas de los árbitros (huellas dactilares doradas incrustadas en mármol) marcan dónde cada grano de arena tiene dueño. El Malfitón firma su propia sombra. El Corregidor celebra con la corona de cartón como trofeo oxidado —el mismos trofeos suben y bajan, como sube y baja la paz que nadie paga de verdad.

La paz la paga quien no tira. La pugna la vende quien no dispara —cierre del Pregonero en redondilla (abba): «La paz la paga quien no tira. La pugna la vende quien no dispara». No hay peor pugna que la que padece el que se muestra codicioso de la paz —Quevedo L3545: «la paz procurada induce la guerra más peligrosa». Con palabras y embajadas pide ésta, y negocia con el temor de los ruegos la otra. El ganso pelado vale más que los mosquetes y lanzas, y la tinta escrita, más que la sangre vertida. Al pliego de seda verde (oro de refugio) no le resiste el peto fuerte —se burla de las cóleras del fuego. Una mano cobarde, por un cañón tajado, se sorbe desde el tintero las honras, las rentas, los títulos y las grandezas.

Le pax es le pax. Le pugna es le pugna (Interlingua, reflejo condicionado al tocar el contrato). La paz no es paz si paga. Hoy, la paz paga con el margen de la pugna. El árbol genealógico del Malfitón cierra su triada: el ábaco de huesos (el primer juego: la vida como cuenta) —el baúl que empaquetó todo (el segundo juego: los secretos como mercancía)— el oro (el tercer juego: el miedo como refugio)—el seg (el cuarto juego: la pugna como póliza).

Don Avariento registra en tercetillo: «el grano pesa / la paz se vende / cada sombra paga». El ábaco brilla verde. La mesa gira. La Diosa bosteza. El Malfitón abre su pliego verde sobre la arena: la traza de emboscada proyectada es el alcance de su bastón de códice. Nadie ve el disparo porque nadie dispara. El que paga la paz, paga el margen de la pugna que no se libra. El que pone la mesa… ya ganó.

Le AURUM es le AURUM. Le PAX es le PAX. Le PUGNA es le PUGNA. Y el que compra el seguro contra la pugna que no llega, paga el premio de la paz que no pesa. La rueda no gira: se desplaza lateral sobre la traza. El Malfitón cierra el pliego. Nadie apuesta contra el que controla la mesa. El bostezo de la Diosa es el silencio del árbitro que ya vio todo. La luz se pausa. El juego no acaba. Solo cambia de piel.


⚠ Disclaimer: SatiriGanga es una obra de ficción alegórica. Los personajes, situaciones y referencias políticas son caricatura ficcionada con fines críticos y humorísticos; cualquier parecido con personas, instituciones o hechos reales es deliberado, conforme al art. 20 de la Constitución Española, la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, y los estándares interamericanos de libertad de expresión (CADH art. 13). Los textos áureanos citados (Quevedo, Alemán, Cervantes) son de dominio público. © 2026 SatiriGanga.

Contacto

Escríbenos para cualquier consulta o colaboración.

satiriganga@gmail.com

© 2026. All rights reserved.